El Viaje del Comercio Electrónico de Alimentos en América Latina: La Historia de Jüsto
¡Hola, amigos! Si creían que el comercio electrónico de alimentos era solo un capricho pasajero, se están perdiendo de una historia épica. Durante los últimos años, este mundo ha emergido como una de las fronteras más emocionantes del crecimiento digital en América Latina. Imagínense un supermercado, pero sin la necesidad de cambiarse de pantalones y salir a la calle. ¡Bingo! Esa es la promesa del comercio electrónico de alimentos: eliminar el molesto intermediario, digitalizar las cosas con los proveedores, optimizar esos inventarios que siempre están más desorganizados que tu cuarto y, por supuesto, transformar la experiencia de compra gracias a plataformas tecnológicas que se mueven más rápido que un rayo, respaldadas por una logística que, idealmente, es más eficiente que un ninja.
En este contexto, conocimos a un valiente guerrero llamado Jüsto, uno de los proyectos más ambiciosos del ecosistema mexicano. ¿La misión de Jüsto? Convertirse en un supermercado 100% digital, ¡sin tiendas físicas! En lugar de eso, tenía centros de distribución propios y una propuesta que hacía hincapié en productos frescos y proveedores locales. Su promesa era tan atractiva que nos hacían sentir como si estuviéramos viviendo en el futuro, donde podíamos recibir nuestra comida sin salir de nuestra cama.
Pero, como en toda buena historia, la trama se torna oscura. En diciembre de 2025, Jüsto anunció que cerraría sus puertas. O más bien, su “supermercado digital” virtual. ¿La razón? Desafíos estructurales en su modelo de negocio. Queridos amigos, esto reveló la dura verdad del comercio electrónico de alimentos: manejar la escala, la rentabilidad y la logística en un mercado tan competencia feroz como el de América Latina es más complicado que tratar de armar un rompecabezas de mil piezas en medio de un terremoto.
La Caída de Jüsto: Un Drama que Nadie Quería Ver
El cierre de Jüsto fue un golpe de realidad, tanto para los entusiastas del comercio electrónico como para los proveedores que habían apostado por esta brillante idea. Más del 85% de los proveedores locales, muchos de ellos pequeñas y medianas empresas (pymes), se quedaron con facturas impagas. ¡Y no, no se enteraron de esto por una carta, un email o algún tipo de aviso! Simplemente se enteraron cuando Jüsto hizo el anuncio en su sitio web y redes sociales, casi como un mal final en una película de terror.
Empresas que estaban felices vendiendo mariscos frescos, productos de limpieza, pasta, y más, se encontraron de repente en un mar de incertidumbre. Sin aviso y sin pago. La relación que habían tenido con Jüsto, que hasta había sido relativamente estable, se desplomó como un castillo de cartas. Algunos proveedores ya ni se dignan a buscar esos pagos, ya que comunicarse con Jüsto parecía tan fácil como encontrar a Waldo.
Cadena de Suministro: Un Cuento de Hadas con un Final Amargo
El impago a proveedores no solo generó un problema financiero para las empresas locales. ¡No, no, no! Esto es un grito de advertencia para las cadenas de suministro en el mundo digital. En un ecosistema logístico donde todo debe sincronizarse como una danza parecida a la sincronización labial de un video viral, un fallo en los pagos puede ocasionar efectos de dominó. Las pymes, que dependen de esos ingresos para sobrevivir, podrían quedar fuera del juego.
Expertos en presentaciones post-it sugieren que este tipo de burbujas puede exponer riesgos sistémicos más amplios dentro de nuestro ecosistema emprendedor. La desconfianza generada por situaciones como la de Jüsto podría significar que las pymes duden en embarcarse en colaboraciones futuras, lo que podría llevar al colapso del sueño de un interconectado mundo digital de distribución de alimentos.
Rescate Heroico: ¡Que Vuelva la Acción!
Justo cuando pensábamos que la historia se había vuelto sombría, un nuevo capítulo asomó en el horizonte. Un mes después del cierre, Grupo OMNi decidió hacer su jugada y compró Jüsto USA, el holding que controlaba la operación de la plataforma. La estrategia de estos nuevos héroes no era otra que inyectar hasta 100 millones de dólares para reactivar el supermercado digital y retomar operaciones en México. ¡Cosa de locos!
Las novedades no se detuvieron ahí. OMNi también prometió revisar las relaciones comerciales con proveedores y colaboradores, asegurando que el regreso sería más ordenado que un café de Starbucks en hora pico. Esencialmente, estaban haciendo un reboot –¡y un reboot muy necesario!– de la operación, que incluía la reactivación de más de 500 colaboradores que habían sido parte de Jüsto. Esto sugiere que mientras unos se desmoronan, otros están listos para resurgir de las cenizas con una organización logística y un enfoque en capital humano renovado.
Lecciones Aprendidas: No Todo Está Perdido
Ahora, mientras Jüsto se prepara para reanudar operaciones bajo una nueva dirección, hay lecciones que aprender de esta historia que parece sacada de una serie de Netflix. Algunos puntos clave son:
-
Cadenas de suministro resilientes: La salud de un modelo digital depende tanto de la eficiencia interna como de la solidez de las relaciones con proveedores y la gestión financiera responsable. No es solo cuestión de tener una buena idea, sino de ejecutarla con empatía y transparencia.
-
Transparencia operativa: La comunicación clara y oportuna con proveedores es crítica, especialmente durante tiempos difíciles. Si los proveedores están enterados de los problemas, aunque sea por las malas, aún pueden encontrar formas de navegar la tormenta juntos.
-
Gestión del riesgo comercial: Los contratos deberían incluir cláusulas que protejan a ambas partes ante situaciones desfavorables. Negociar no es solo para obtener el mejor precio, sino también para asegurarse de que ambas partes estén al resguardo si las cosas no salen como planean.
-
Recuperar la confianza del ecosistema: La desconfianza generada por situaciones como la de Jüsto podría significar más problemas en el futuro si no se toman precauciones. Si los proveedores no creen que vayan a recibir su pago, es probable que no quieran trabajar contigo, ¡y eso no es bueno para nadie!
En Resumen: El Futuro del Ecommerce Alimentario
Así que ahí lo tienen, amigos. La historia de Jüsto no es solo un cuento de fracasos, sino una lección sobre la importancia de las relaciones a nivel empresarial. Mientras la compañía busca reconstruir su reputación no solo frente a los consumidores, sino también respecto a su red de proveedores, se nos da la oportunidad de mirar hacia el futuro con un enfoque renovado.
La industria del comercio electrónico de alimentos en América Latina tiene el potencial de crecer y convertirse en un ejemplo de innovación y cooperación, siempre y cuando las empresas aprendan de los altibajos y se comprometan a construir un entorno más justo y confiable.
Así que, si tienen un antojo por un buen platillo mexicano, no se olviden de comprarle a esos proveedores locales en los que pueden confiar. ¡Nunca se sabe qué historia estará a la vuelta de la esquina!
Fuente: https://thelogisticsworld.com/logistica-comercio-electronico/caso-justo-desafios-estructurales-retail-digital-rescate-empresa/
El caso Jüsto y las dificultades estructurales del comercio electrónico.